cantabriaOtro año más la Sociedad Española de Medicina Familiar y Comunitaria (semFYC) se suma a las recomendaciones “Do not do” impulsadas en 2012 por la NICE. Este año estas recomendaciones recogidas por nuestra Sociedad Científica intentan plasmar la realidad de cómo en algunas ocasiones la actitud del “no hacer” puede ser tan válido y en casos concretos más eficiente aún que el hacer.

Nuestra profesión conlleva incertidumbre y en parte quizás este aspecto es uno de los atractivos de nuestra profesión. Cualquier acto clínico con el paciente conlleva una toma de decisión. Esta toma de decisión no conlleva siempre el realizar pruebas complementarias o pautar tratamientos, sino todo lo contrario. La actitud expectante es también un merecido resultado en la toma de decisión. Es lícito el poder plantear y compartir entre los lectores los siguientes aspectos clave que nos intenten recordar la importancia de prestar una atención en la que a veces el “menos” significa “más y mejor”.

No realizar tratamiento intensivo de la glucemia en ancianos diabéticos, los objetivos de control deben ser más moderados en esta población.
No dar pautas de corticoides orales de más de 7-10 días en pacientes con exacerbación de EPOC, no siendo necesario entonces la pauta descendente.
No prescribir de manera sistemática heparinas de bajo peso molecular (HBPM) para la prevención de la trombosis venosa profunda en pacientes con traumatismo de miembros inferiores que no precisen intervención quirúrgica y no requieran inmovilización.
No realizar citologías de cribado anuales.
No pedir pruebas de imagen para la cefalea sin complicaciones
No realizar radiografías de senos para el diagnóstico de una probable rinosinusitis bacteriana aguda.
No prescribir bifosfonatos en pacientes con bajo riesgo de fractura
No discontinuar los dicumarínicos de forma sistemática en pacientes que vayan a ser sometidos a procedimientos diagnósticos o terapéuticos poco invasivos.
No pautar paracetamol a dosis de 1 gramo de forma sistemática. La dosis de 650 mg es más segura e igual de eficaz.
No tratar con fármacos la hiperuricemia asintomática (sin gota) salvo a partir de cifras muy elevadas (13 mg/dL en varones, 10 mg/dL en mujeres) o en tratamientos oncológicos
En el paciente anciano no prescribir un nuevo medicamento sin haber revisado los tratamientos que realiza (o tiene pautados).
No hacer chequeos (revisiones en salud) sistemáticos a personas asintomáticas.
No realizar de forma rutinaria radiografías de tobillo y pie ante esguinces
No descartar un síndrome coronario agudo por el hecho de presentar un ECG normal o anodino realizado fuera del episodio de dolor torácico.
No tratar con fármacos en prevención primaria sin calcular el riesgo cardiovascular, excepto pacientes con hiperlipemias familiares o hereditarias.
Compartir con los demás nuestros errores para poder solventarlos es un arte que muchos de nosotros estamos dispuestos a afrontar. (Francisco Ángel Guirao Salinas, Vocal Residentes SMUMFYC. Vocal Nacional de Residentes semFYC).